It is the state of dexterity and skill. It represents a psyche that is emotionally relaxed, but rationally flexible and physically tense. In this state we are active, but most of all resourceful, willing to put hands into action and find new abilities. We will focus on an action, but stop to look for improvements or new implementations.

By definition, this is the state of focus in action, conception and dispassion. Its main characteristic is acting upon concepts or ideas, or pondering about actions, all while avoiding emotional stress. This defines our ability to perform activities that are guided by our objectivity and reflections, without being distracted or carried away be emotional sensibilities.

People who have a constant tendency to this state focus on their actions and are open to information. Their attention goes towards resources, aptness and physical development. For them, being resourceful and able is more pressing than being sensitive or political. They look to be well informed, so reading and investigating are important activities for them; but they lean towards hands-on learning. They prefer observing and listening rather than debating. They need to feel on top of the situation, and are always willing to act and rebuild in search for improvements. They are protective of things and people they value; even if they may appear detached. They are reflective when things are under physical control.

People who are strongly practical struggle to feel in control, this makes them apt, but also defensive. They like powerful and functional things—people, places, as well as machines and tools. They like the feeling of being able to handle the situation. They focus on functionality, results, utility and availability, and less on procedures, administration, tastes or order. They are interested in keeping ahead of the game, and are very attentive, protective and caring with their space, goods and loved ones. They could overlook emotional damage in search for functionality.

Es el estado de la destreza y la habilidad. Representa una psiquis emocionalmente relajada, racionalmente flexible y físicamente tensa. En él somos activos, pero más que nada habilidosos, dispuestos a trabajar en las cosas. Nos enfocamos en la acción, pero nos detenemos a ver la implementación y los conceptos.

Por definición, es el estado de acción, concepción y desapego. Se caracteriza por actuar siguiendo ideas, reflexionar sobre las acciones, y evitar el estrés emocional. Esto define nuestra habilidad de realizar actividades guiadas por la objetividad, sin ocuparnos, distraernos o dejarnos llevar de sensibilidades emotivas.

Quienes tienen una constante tendencia a este estado se enfocan en sus acciones y están abiertos a la información. Su atención va hacia los recursos, aptitudes y el desarrollo físico. Para ellos, ser hábiles es más necesario que ser sensibles o políticos. Buscan estar bien informados, así que les gusta leer; pero prefieren aprender haciendo las cosas. Prefieren observar y escuchar a debatir. Les gusta sentirse en control de la situación, siempre buscan como mejorarla. Son protectores de sus cosas y seres queridos; aun aparenten ser desapegados. Son reflexivos cuando están relajados.

Quienes son extremadamente prácticos lucha por sentirse en control, esto los hace aptos, pero defensivos. Les gusta las cosas poderosas y funcionales—personas, lugares, máquinas, etc. Les gusta sentirse capaces de manejar las situaciones. Se enfocan en la funcionalidad, los resultados, la utilidad y la disponibilidad, y menos en los procesos, administración, gustos o reglas. Se interesan en mantenerse al día, y son atentos, protectores y cuidadosos con su espacio, bienes y seres queridos. Podrían ignorar el daño emocional en su búsqueda por lo funcional.