It is the state of propriety and honor. It represents a psyche that is physically flexible, but rationally and emotionally tense. We are on this state when being devoted and determined, and looking to reflect this on our surroundings. We focus on reaching decisions based on values and the state of things. We are observing and sensing for ideals.

By definition, this is the state of focus in sensation, regulation and valuation. Its main characteristic is to value procedures, determine tastes, and observe principles. This defines our ability to be aware of the physical implementation of order and values. It focuses in how appropriate, meritorious, adequate, worthless or shameful events and environments are.

People who have a constant tendency to this state focus on their surroundings, ideals and plans. Their attention goes to where beauty and order are found. For them, being temperate is more pressing than being aggressive or relaxed. They value people that project expertise and mental clarity. They are gracious, analytical and appreciative of fine things, like arts and good food. They like to discuss views and observations, and make great advisors and leaders that inspire others. They are good at following and laying out plans, and evaluate legal, political or ethical concerns. They enjoy being exposed to new places, things and events, but could be judgmental or preserve their opinions longer than changing conditions may require.

People that are strongly ethical are respectful of their moral code. They value awareness, harmony and orderliness, and use these as a measure of how important or satisfactory things are. They want to feel that things are being done right, and show responsibility to others. They can be stubborn, but have a soft spot for indulgence and novelty that may conflict with their high standards at times, but also helps them reshape them. They are good at bringing light, justice and value to people and places that might be miss-appreciated.

Es el estado de los derechos y los deberes. Representa una psiquis físicamente flexible, pero racional y emocionalmente tensa. En él somos comprometidos y determinados, y buscamos reflejar esto en nuestro medio. Nos enfocamos en llegar a conclusiones en base a los valores y el estado de las cosas. Observamos el momento y los ideales.

Por definición, éste es el estado de sensación, regulación, y valoración. Se caracteriza por el valor de los procesos, la determinación de los gustos, y la observación de los principios. Esto define nuestra habilidad de buscar la inplementación física de nuestros compromisos emocionales. Busca lo apropiado, meritorio, adecuado, valioso o vergonzoso de las situaciones y eventos.

Quienes tienen una tendencia constante a este estado se enfocan en su actualidad, ideales y planes. Su atención va hacia la belleza y el orden. Para ellos, la templanza es más necesaria que la agresividad o la relajación. Valoran a quienes expresan experiencia y claridad mental. Son elegantes, analíticos y apreciadores de las cosas como las bellas artes o la buena comida. Les gusta discutir los puntos de vistas y observaciones, y son buenos consejeros y líderes que inspiran a los demás. Son buenos acatando planes, y evaluando temas legales, políticos o éticos. Disfrutan exponerse a nuevos lugares, cosas y eventos, pero pueden juzgar o preversar una misma postura aunque las condiciones cambién.

Quienes son extremadamente Judiciales respetan su código moral. Valoran la consciencia, la armonía y el orden, y usan esto para medir qué tan importante o relevantes son las cosas. Quieren saber que las cosas se hagan bien, y demostrar responsabilidad.  Pueden ser testarudos, pero tienen debilidad por la indulgencia y la novedad, lo que podría traer conflictos con sus altos estándares, pero también les ayuda a moldearse. Son buenos en traer a luz, justicia y valor a lugares que podrían ser menospreciados.