It is the state of principles and deliberation. It represents a psyche that is physically relaxed, but rationally and emotionally tense. We are in this state when we ask: what did we learn from this? what was wrong? what is the ideal? We want to understand and clarify feelings, and think before acting. We are not just using morals as guidance, but developing them, looking for the essence, importance or purpose.

By definition, this is the state of focus in abstraction, regulation and valuation. Its main characteristic is bringing order to values, valuing rules, and avoiding physical stress. This defines our ability to define standards, and bring analysis and appreciation to abstract ideas.

People who have a strong tendency to this state focus on their feelings and reasons. Their attention goes to where a clear and desired outcome is met. For them, wisdom and self control are more pressing than inmediacy, possessions or brute force. They are curious and reflective of their feelings, but not easy to abandon dogmas and habits. They like to contemplate fascinating ideas, but will not easily detach from their values and rules.

People that are strongly philosophical enjoy discovering or developing a sense of purpose and a code to act accordingly. They have pleasure for obedience. They also value accomplishments, even if they may seem unproductive or unpractical at the moment; their focus is on transcendence and meaning. But, sometimes they could find it easier to adjust their codes to maintain a posture, and this could keep them procrastinating or being complacent about impositions or situations. They tend to find it their mission to preserve knowledge and values.

Es el estado de los principios y la deliberación. Representa una psiquis físicamente relajada, pero racional y emocionalmente tensa. En él preguntamos: qué aprendimos de esto? qué estuvo mal? cuál es el ideal? Queremos entender y clarificar los sentimientos, y pensar antes de actuar. No usamos la moralidad simplemente como guía, si no que la desarrollamos, buscando la esencia, importancia y propósito.

Por definición, es el estado de abstracción, regulación y valoración. Se caracteriza por poner en orden los valores, valorar las reglas y evitar el estrés físico. Esto define nuestra habilidad de obtener estándares, y the traer análisis y apreciación a ideas abstractas.

Quienes tienen una tendencia constante a este estado se enfocan en sus sentimientos y razones. Su atención va hacia un claro deseo y meta. Para ellos, la sabiduría y el control personal es más necesario que la inmediatez, posesiones o fuerza bruta. Son curiosos y reflexivos acerca de sus sentimientos, pero no abandonan dogmas y hábitos con facilidad. Les gusta contemplar ideas fascinantes, pero no se desprenden de valores y normas.

Quienes son extremadamente filosóficos disfrutan descubrir y desarrollar un sentido del propósito y un código por el cual actuar. Sienten placer por la obediencia. También valoran los logros, aun cuando parezcan improductivos o imprácticos en el momentos; su enfoque es la trascendencia y el significado. Pero, a veces pueden encontrar más fácil ajustar sus códigos para mantener una postura, y esto los puede mantener procrastinando, o cediendo a imposiciones o situaciones. Tienden a entender como su misión preservar el conocimiento y los valores.