It represents a psyche that is physically and emotionally relaxed, but rationally tense. We are in this state when being analytic and trying to find conceptual order and structure. Its ideal scenario is when everything makes sense and falls into place within our head; and when we want to find this order.

By definition, this is the state of focus in abstraction, regulation and dispassion. Its main characteristic is bringing order to concepts, thus determining our sense of rational certainty, all while avoiding physical and emotional stress. This defines our ability to structure and analyze abstract data, without being constricted, misguided or distracted by our immediate physical perception or emotional appreciation.

People who have a constant tendency to this state are ordered and reserved. They may tend to create systems and schedules to deal with things like physical needs or socializing. They are open to learn and appreciate things, but can be strict about their resolutions. Ideally, everything they do should have a reason. They show low interest for demanding physical activities, unless they see a clear purpose or goal, like fitness; they prefer personal training to group sports. They do not favor whimsical or sentimental ideas, and look to avoid emotional drama. They also dislike frivolities and reckless behaviors.

People that are strongly analytical create connections with those who share their convictions, and develop respect for intellectual leaders. They do not need constant presence or trivial chats in order to maintain relationships and commitments. They can mold habits and adopt measures quickly, if there is good reason to do so; but not if they cannot see a clear purpose for it. They fill rested when things make sense or are in order. They may be infatuated with ideas, ideals, things or people, but struggle with charisma or courage. They can be industrious, but dislike supervision, and prefer clear and strict methods and policies.

Es el estado del análisis y la estructura. Representa una psiquis física y emocionalmente relajada, pero racionalmente tensa. Nos encontramos en este estado cuando somo analíticos y tratamos de encontrar un orden y estructura conceptual. Su escenario ideal es cuando todo tiene sentido y cae en su sitio en nuestras mentes; y cuando queremos encontrar este orden.

Por definición, es el estado de abstracción, regulación y desapego. Se caracteriza por poner orden a los conceptos, y determinar nuestro sentido de certidumbre racional, y evitar el estrés físico y emocional. Esto define nuestra habilidad de estructurar y analizar datos abstractos, sin estar limitados, distraídos o parcializados por nuestro medio físico inmediato o emociones.

Quienes tienen una tendencia constante a este estado son ordenados y reservados. Tienden a crear sistemas y horarios hasta para necesidades físicas y socializar. Están abiertos a aprender y apreciar cosas, pero pueden se estrictos con su resoluciones. Idealmente, todo lo que hacen debe tener una razón. muestran poco interés por actividades físicas demandantes, a menos que su propósito sea claro, como el ejercicio; prefieren entrenamiento personal a grupos deportivos. No tienden a favorecer caprichos e ideas sentimentales, y tratan de evitar el drama. También evitan al frivolidades y el comportamiento irresponsable.

Quienes son extremadamente analítica crean conexiones con quienes comparten sus convicciones, y desarrollan respeto por líderes intelectuales. No necesitan presencia constante o charlas triviales para mantener relaciones y compromisos. Pueden moldear sus hábitos y adoptar medida rápidamente, si hay una buena razón para hacerlo, pero no si no ven un claro propósito. Descansan cuando las cosas están en orden. Pueden encapricharse con ideas, ideales, cosas o personal, pero luchan con el carisma y el coraje. Pueden ser industriosos, pero gustarles la supervisión, y prefieren pólizas y métodos claros y estrictos.